Si tuviéramos que resumir en una sola frase lo que nosotros, los socios de My Diversity, Our Strength, hemos aprendido y experimentado a lo largo del proyecto, sería la siguiente: la innovación nunca es una línea recta; es un proceso continuo de creación y mejora. En este artículo encontrarás cuatro lecciones clave que ilustran esta idea.
Lección 1: El poder de la cocreación
Cuando comenzamos a desarrollar la Escape Box, cada socio tenía su propia visión de lo que podía crearse. Por ello, el primer paso fue armonizar estas visiones a través de dos sesiones de cocreación en línea. Pusimos en común nuestra creatividad y nuestras competencias en las distintas áreas de especialización. Juntos imaginamos los retos, organizamos las ideas por temáticas y votamos qué conservar y qué era mejor descartar.
Posteriormente, diseñadores gráficos y carpinteros dieron vida al proyecto al crear el prototipo de la caja. Tras varias fases de prueba, cada socio recibió finalmente la caja en su propio idioma. Fue una gran satisfacción ver cómo horas de trabajo conjunto e investigación se materializaban en una herramienta educativa única, lista para ser probada con jóvenes. Individualmente, nunca habríamos alcanzado un resultado así.
Lección 2: El papel esencial de la fase de prueba
El prototipo de la caja se probó inicialmente con profesionales de la educación. Sus reacciones fueron de gran valor. Escuchamos atentamente sus comentarios y ajustamos posteriormente determinados elementos de la actividad. Nos aportaron información clave sobre qué fomentaba realmente la colaboración, qué generaba confusión y cómo se percibían los aspectos relacionados con la inclusión.
Cada ciclo de pruebas nos permitió perfeccionar la estructura: ajustar los tiempos, clarificar la narrativa, simplificar determinadas tareas… Este proceso nos ayudó a tomar distancia respecto a nuestra propia creación y a comprender mejor los mecanismos necesarios para diseñar un escape game educativo eficaz. Más allá de la creatividad, un escape game educativo debe responder, ante todo, a las necesidades del público destinatario.
Por ello, también organizamos sesiones de prueba con jóvenes. Involucrar a los usuarios finales desde las primeras fases fue clave para crear una herramienta significativa y eficaz.
Lección 3: Lo que nos dicen los resultados: el aprendizaje basado en juegos es una herramienta eficaz para combatir los estereotipos de género y empoderar a la juventud en STEM/CTIM
Las pruebas de la Escape Box arrojaron resultados alentadores que confirmaron la relevancia de My Diversity, Our Strength y de sus objetivos.
El nivel general de satisfacción fue muy alto. La gran mayoría de chicas y chicos consideró la actividad atractiva, los enigmas estimulantes y la temática principal interesante.
Los jóvenes valoraron especialmente la manipulación práctica en torno a los retos científicos. Uno de los participantes afirmó: «En lugar de leer sobre ciencia en un libro, tuvimos que usar las manos para encontrar pistas y abrir candados. Hizo que el aprendizaje fuera mucho más activo y emocionante que una clase normal».
El trabajo en equipo también se destacó como uno de los principales puntos fuertes:
«Como todos tenemos habilidades diferentes, pudimos ayudarnos cuando un reto era demasiado difícil. Fue gratificante ver cómo el esfuerzo conjunto nos llevó a los códigos correctos».
Más allá de la motivación y la diversión, observamos, a través de cuestionarios previos y posteriores a la actividad, una evolución en la percepción de las disciplinas STEM/ CTIM y del papel de las mujeres en la ciencia.
Esto ocurrió de dos maneras. En primer lugar, a través del propio contenido: los participantes descubrieron grandes figuras de la ciencia y conceptos STEM de forma lúdica. Una participante comentó: «El juego me mostró que la historia esconde científicas. […] Ahora veo que CTIM no es solo un “club de chicos”».
En segundo lugar, mediante la creación de un entorno de apoyo en el que un grupo diverso colabora para alcanzar un objetivo común, donde el error deja de ser motivo de vergüenza. Es ahí donde cambian las percepciones. Un participante señaló: «Siempre pensé que los científicos tenían que ser “perfectos”. Aunque nos costó resolver algunos enigmas, la historia mostraba que la ciencia trata de perseverar, no solo de acertar a la primera».
Esto es precisamente lo que buscábamos: transformar la percepción de los ámbitos STEM creando un entorno en el que el error se convierta en un paso natural hacia la solución y donde la diversidad de perfiles científicos sea un valor añadido.
Posibles mejoras y perspectivas de futuro
Lección 4: La accesibilidad y la inclusión están en el centro de la actividad, pero siguen siendo un trabajo en desarrollo
Parte de las pruebas se realizó con jóvenes con dificultades de aprendizaje (dislexia, discalculia, dispraxia). Sus aportaciones, junto con las de sus terapeutas, nos permitieron identificar distintos ejes de mejora futura para que la caja sea aún más inclusiva.
Los logopedas que facilitaron la actividad destacaron un equilibrio delicado: aunque algunas tareas eran exigentes, la narrativa mantenía a los participantes motivados. Se enfrentaron a retos de lectura y matemáticas que normalmente habrían evitado en un aula tradicional.
No obstante, también propusieron adaptaciones como ampliar el tamaño de las pegatinas manipulables, añadir símbolos táctiles en 3D u ofrecer versiones en audio de los textos y/o secuencias de iconos que expliquen los pasos de la historia. Estas mejoras podrían reducir la carga cognitiva bajo presión temporal y son relativamente sencillas de implementar, teniendo en cuenta que una mayor accesibilidad siempre mejora la experiencia de todas las personas participantes.
De forma más general, concebimos la Escape Box como una herramienta en evolución, de la que cualquiera puede apropiarse. Por ello, podemos imaginar múltiples adaptaciones y desarrollos futuros:
- Crear versiones especializadas centradas en una disciplina científica concreta, facilitando su uso en el aula de educación secundaria
- Integrar objetos tecnológicos y/o experimentos de física y química en forma de actividades prácticas lúdicas
- Adaptar el nivel de dificultad a distintos públicos y contextos educativos (esta versión funciona especialmente bien con jóvenes de 16 a 18 años)
- Algunos participantes también sugirieron profundizar en la inmersión narrativa (desarrollar las causas de la amnesia del personaje principal, crear una historia más completa sobre su profesión…) o crear una caja de mayor tamaño con más enigmas
Ahora te toca a ti. El verdadero valor de esta Escape Box reside en su capacidad de adaptación. La idea es que seas TÚ quien se apropie de ella, la transforme y la haga suya, en función de sus necesidades, su público y su contexto. Todos los materiales e instrucciones detalladas están disponibles en la página web del proyecto y seguirán siendo accesibles durante al menos cinco años.
Cada nueva versión puede construirse a partir de las lecciones aprendidas en My Diversity, Our Strength: basar las actividades en necesidades reales, trabajar de forma colaborativa y utilizar el juego como un potente motor de inclusión. Así es como, paso a paso, pueden derribarse barreras invisibles.
Te invitamos a probar la Escape Box, adaptarla y compartir tus experiencias con nosotros. Porque, en realidad, este no es el final de My Diversity, Our Strength, sino el comienzo de una reflexión colectiva y continua sobre la educación inclusiva y la igualdad.